miércoles, 15 de octubre de 2014


Se nos ha pedido hablar este año de la desigualdad y lo primero que ha cruzado por el pensamiento es Ayotzinapa. Allá en Iguala, Guerrero siguen hasta el día de hoy 43 estudiantes desaparecidos. Es un momento de dolor y tristeza, ante lo cual una vez más, la pregunta es ¿qué hacer? ¿cómo actuar?

Estamos nuevamente ante una crisis social, donde el Estado que debe volar por la seguridad de sus ciudadanos ha abandonado esta función, perdido su carácter de legitimidad y se ha vuelto un participe más en la violencia que asola a México. Llamesé Atotzinapa, Tlatlaya, Atenco, Cherán o pueblos indígenas; el panorama es desolador y sombrío: no hay justicia o esta es ajena a la mayoría.

El problema no se reduce a hablar de la falta de un Estado de derecho, cuando la ley sea vuelto ajena al bienestar común y se pone en entredicho cuando se abusa o viola de forma impune. Múltiples movimientos sociales han afirmado lo evidente: los gobiernos favorecen al 1 por ciento de la población; la mayoría es ignorada en el mejor de los casos.

La justicia se ha puesto al servicio de quien tiene el capital, reduciendo y acentuando la desigualdad social, volviendose un instrumento de dominación y control, donde la ilegalidad esta a la orden del día.

En este panorama las demandas no han cambiado, lo que si ha cambiado es la forma en que se emprenden acciones para solucionarlo, desde abajo se ha comenzado a reconstruir, algo que muchos no visualizan o no quieren comprender pero que sucede ahí se crea un nuevo mundo, uno donde caben muchos mundos y en el cual la democracia, justicia y libertad son palpables.

¡Que no nos alcance el olvido!

lunes, 6 de octubre de 2014

El Premio Nobel 2014 de Fisiología o Medicina fue entregado con una media del premio a John O'Keefe y la otra mitad a May-Britt Moser y Edvard Moser I. por sus descubrimientos de las células que constituyen un sistema de posicionamiento en el cerebro.

De esta forma el Nobel reconoce la investigación que ha permitido saber dónde estamos, cómo podemos encontrar el camino para ir de un lugar a otro y la forma en que almacenamos la información para trazar de inmediato rutas. El descubrimiento de un "GPS interno" hace que nuestro cerebro pueda orientarse en el espacio, demostrando la especialización celular para la función cognitiva superior.

John O'Keefe en 1971 descubrió el primer componente de este sistema de posicionamiento. Encontró que un tipo de células nerviosas pertenecientes al hipocampo, siempre se activaban cuando una rata encontraba un lugar determinado en una habitación. Otras células nerviosas se activaban cuando la rata estaba en otros lugares. O'Keefe concluyó que estas "células de lugar" formaban un mapa de la habitación.

Más de tres décadas después, en 2005, May-Britt y Edvard Moser descubrieron otro componente clave del sistema de posicionamiento del cerebro. Identificaron otro tipo de célula nerviosa, que llamaron "células grid", capaz de generar un sistema de coordenadas, permitir un posicionamiento preciso y a la vez trazar rutas. Su investigación posterior mostró cómo las células de lugar y grid permiten determinar la posición y la navegación.

Los descubrimientos de John O'Keefe, May-Britt Moser y Edvard Moser han resuelto un problema que ha ocupado a filósofos y científicos durante siglos: ¿cómo el cerebro crea un mapa del espacio que nos rodea y cómo podemos trazar una ruta a través de un complejo medio ambiente?

El sentido del lugar y de navegación son fundamentales para nuestra existencia. El sentido de lugar da una percepción de la posición que tenemos en el medio. La navegación en cambio, está interrelacionada con una sensación de distancia basada en el movimiento y el conocimiento de posiciones previas.

Preguntas sobre el sentido de lugar y la navegación tuvieron a los filósofos y científicos comprometidos por un largo tiempo. Hace más de 200 años, el filósofo alemán Emmanuel Kant argumentó que existen algunas habilidades mentales llamadas conocimiento a priori, independiente de la experiencia. A su juicio, el concepto de espacio era un principio inherente de la mente, a través del cual se percibe el mundo. Con el advenimiento de la psicología del comportamiento durante la segunda mitad del siglo 20, estas preguntas se abordaron de forma experimental. Cuando Edward Tolman examinó ratas moviéndose a través de laberintos, encontró que podían aprender a trazar rutas, y propuso que debía existir un "mapa cognitivo" en el cerebro que les permitía encontrar su camino. Pero las preguntas seguían demorando: ¿cómo se trazaba ese mapa en el cerebro?

John O'Keefe y el lugar en el espacio

John O'Keefe estaba fascinado por el problema de cómo el cerebro controlaba el comportamiento y decidió, a finales de 1960 atacar esta pregunta usando métodos neurofisiológicos. Al grabar señales de las células nerviosas individuales del hipocampo, en ratas que se movían libremente en una habitación, O'Keefe descubrió que ciertas células nerviosas se activaban cuando el animal determinaba un lugar particular en el medio ambiente. Pudo demostrar que estas "células de lugar" no fueron simplemente registrando la información visual, pero fueron acumulando un mapa interno del medio ambiente. O'Keefe concluyó que el hipocampo genera numerosos mapas, representados por la actividad colectiva de células de lugar que se activan en diferentes ambientes. Por lo tanto, la memoria de un entorno puede ser almacenado como una combinación específica de células en el hipocampo.

May-Britt y Edvard Moser encontraron las coordenadas


Las células grid junto con las de posicionamiento constituyen nuestro GPS interno, el cebro humano actua de forma similar al de las ratas. Créditos: Nobel Prize Foundation.
May-Britt y Edvard Moser fueron trazando las conexiones con el hipocampo de ratas que se desplazaban en una habitación cuando descubrieron un patrón sorprendente de la actividad en una parte cercana del cerebro llamada la corteza entorrinal. En este espacio se activan ciertas células cuando la rata pasa varias ubicaciones colocadas en una cuadrícula hexagonal. Cada una de estas células activó un patrón espacial singular y colectivamente estas "células grid", constituyen un sistema de coordenadas que permite la navegación espacial. Junto con otras células de la corteza entorrinal que reconocen la dirección de la cabeza y límites del espacio, forman circuitos con las células de lugar en el hipocampo. Este circuito constituye un sistema global de posicionamiento, un GPS interno, en el cerebro.

Un lugar para los mapas en el cerebro humano


Recientes investigaciones con técnicas de imagen cerebral, así como estudios con pacientes sometidos a neurocirugía, han proporcionado pruebas de que existen células de posicionamiento y grid también en los seres humanos. En los pacientes con enfermedad de Alzheimer, el hipocampo y la corteza entorrinal se ven afectados con frecuencia en una etapa temprana, y estos individuos a menudo pierden su trayectoria y no pueden reconocer el entorno. El conocimiento sobre el sistema de posicionamiento cerebral puede, por lo tanto, ayudar a comprender el mecanismo que sustenta la devastadora pérdida de la memoria espacial que afecta a las personas con esta enfermedad.

El descubrimiento del sistema de posicionamiento del cerebro representa un cambio de paradigma en nuestra comprensión de cómo los conjuntos de células especializadas trabajan juntas para ejecutar funciones cognitivas superiores. Se han abierto nuevas vías para la comprensión de otros procesos cognitivos, como la memoria, el pensamiento y la planificación.

sábado, 4 de octubre de 2014

¿Dónde se origino el VIH?

Una 'Tormenta perfecta' convirtió al VIH de un virus local a un asesino global

Siguiendo sus pasos como si de detectives se trataran, investigadores han logrado reconstruir como el virus ahora conocido como VIH paso de infectar a cazadores-recolectores en Camerún a cerca de 76 millones de personas alrededor del mundo.

Empleando muestras de sangre antiguas crearon una línea de tiempo viral, confirmando que fue en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo el trampolín para una explosión de la infección, que comenzó alrededor de 1920, y que se ha reconstruido su recorrido posterior.

Una vez que el VIH había desarrollado una infección en Kinshasa, los trabajadores migrantes llevaron de forma gradual el virus al sur a las regiones mineras a través de las nuevas vías férreas. Luego, después de que la República Democrática del Congo se independizó de Bélgica en 1960, el virus se salió de control y se extendió al resto del sur de África, décadas antes de que la enfermedad se reportara por primera vez en 1981, antes de que fuera descubierto oficialmente en 1983.

La muestra más antigua


Mapa de la propagación del VIH, la primera cepa se originó en el Congo hacia 1920. Créditos: National Geographic.
A través de un análisis sobre la composición genética del virus empleando unas 800 muestras de sangre de personas infectadas en la República Democrática del Congo y la República del Congo entre 1959 y finales de 1980 se determinó que la muestra más antigua conocida llamada ZR5 provenía de una persona de Kinshasa en 1959.

A pesar de tener ninguna muestra antes de esa fecha, los investigadores fueron capaces de crear la genealogía del virus hasta 1920, usando para ello diferentes muestras  obtenidas de diversas ubicaciones necesarias para establecer la velocidad a la que las nuevas mutaciones aparecieron en el genoma. Esto les permitió estimar cuándo y dónde surgieron variantes.

Comparando todas las muestras se pudo calcular el lugar y momento probable en que la muestra original surgió, de la misma forma que biólogos crean arboles genealógicos de animales o plantas. Determinado el tiempo y la velocidad de propagación, el equipo reunió la información existente acerca de los acontecimientos que surgieron en la región.

La caza, la responsable


Previamente una investigación realizada por el equipo a acrgo de Beatrice Hahn de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia había estimado que la cepa inicial de VIH saltó a los humanos en el sudeste de Camerún a finales de 1800. La mayoría de los investigadores han sostenido esto probablemente ocurrió cuando un cazador con una herida abierta se infecto con SIV (el equivalente en monos del VIH) de un chimpancé. El virus tuvo entonces probabilidades de haber circulado a nivel local y con el tiempo hizo su camino hacia el sur vía ferrea a Kinshasa a lo largo del sistema fluvial Sangha.

Una vez en Kinshasa, la ciudad más grande en la región, el virus comenzó a propagarse con mayor rapidez. Colonialistas belgas deseosos de explotar minerales en la región de Katanga al sureste de la RDC construyeron un ferrocarril atrayendo hordas de trabajadores a las nuevas minas. Esto representó el 95 por ciento del tráfico de pasajeros de Kinshasa en la República Democrática del Congo en ese momento.

La riqueza mineral de Katanga incluye cobre, cobalto, manganeso y uranio; lo que hizo que decenas de miles de hombres salieran de Kasai para trabajar en las minas.

Para 1922, se cree que 300,000 pasajeros usaban el ferrocarril anualmente. Esto permitió que el virus llegara a las principales ciudades como la capital a 1,000 kilómetros de Katanga a finales de 1930.

El viaje a ninguna parte

La extensión al norte de Kinshasa fue lento, ya que sólo el transporte fluvial estaba disponible, lo que representa sólo el 5 por ciento de los viajes en la República Democrática del Congo. El VIH no llegó al norte del país hasta mediados de la década de 1940, a pesar de que estaba más cerca del epicentro de Kinshasa.

La fase final de la expansión que ocurrió después de la República Democrática del Congo obtuvo su independencia en 1960, que coincidió con un cambio drástico en la cultura, causa probable que ayudó a la propagación del virus. Hasta antes de 1960, trabajadores sexuales Kinshasa normalmente tendrían tres o cuatro parejas habituales. Después de 1960, ese número se quintuplicó.

Varias cepas de VIH se sabe han saltado de los primates a los seres humanos por lo menos en 13 ocasiones, pero sólo una de estas logró su propagación conocida hoy en día. Las últimas investigaciones muestran cómo la cepa VIH-1 M se propaga exponencialmente más o menos al mismo tiempo y lugar que el VIH-1 O. Un factor que limita la propagación de la cepa O parece haber sido la inmunidad natural de las personas hacia esta cepa. Aunque sea más probable que la cepa M, estuvo en el momento adecuado y el lugar correcto.

Referencia:

domingo, 28 de septiembre de 2014

En la búsqueda de más datos sobre el mecanismo de Anticitera

Esta semana arqueólogos se han embarcado en una nueva misión para explorar un antiguo naufragio, del cual proviene uno de los más complicados y complejos artefactos científicos de la antigüedad cuya existencia fue descubierta hace más de 100 años en el Mar Egeo.
Reconstrucción del mecanismo de Anticitera. Créditos: Phys.org.

Mecanismo de Anticitera

El mecanismo de Anticitera, que fue encontrado en el interior de un naufragio romano, cerca de la isla griega de Antikythera, es un antiguo artefacto del cual se piensa tienen al menos 2,000 años. Se cree que este complejo dispositivo fue utilizado por los antiguos griegos para calcular el movimiento de las estrellas y los planetas. El mecanismo se compone de al menos 30 engranajes de bronce diferentes dentro de un marco de madera que estaba decorada con un mínimo de 2,000 caracteres escritos en griego y en dialecto corintio-siracusano.

Se sabe que es uno de los primeros artefactos con engranajes diferenciales, diseñado para seguir el movimiento de cuerpos celestes capaz de predecir las posiciones del Sol y la Luna. En 2008 el investigador Tony Freeth junto con su equipo publicó que el mecanismo servía para fijar con exactitud los Juegos Olimpicos en la antigüedad, los cuales iniciaban en la luna llena más próxima al verano, cada cuatro años.

La historia de este dispositivo está rodeada de misterio. No está claro cómo terminó este dispositivo en las manos de los romanos, pero algunos creen que el buque siniestrado estaba transfiriendo a una mujer de importancia que se casó en Roma. El mecanismo, entre otras riquezas impresionantes a bordo, puede haber sido un regalo de bodas de su familia. Gracias a la datación por carbono, sabemos que esta nave se hundió alrededor del año 60 aC.

En la búsqueda de información

En la búsqueda de más información sobre este enigmático aparato, los investigadores han vuelto a los restos del naufragio con la ayuda de un sofisticado traje de buceo que les permitirá lograr una profundidad a la que no habían llegado antes. El equipo de $ 1.3 millones de dolares permitirá que el equipo bucear a profundidades de 150 metros para poder explorar el barco durante varias horas. Pero antes de que envíen los buzos abajo, el equipo utilizará por primera vez un robot para mapear los restos del naufragio y el fondo del mar alrededor de ella. Se pretende con ello confirmar también la presencia de un segundo barco que los investigadores sospechan se encuentra cerca.

Equipos anteriores de arqueólogos sólo habían sido capaces de operar a una profundidad de 60 metros, el equipo confía en que su expedición cuya duración será un mes encontrará muchos otros artefactos. Hasta el momento, se han hallado 36 estatuas de mármol, varias estatuas de bronce, joyas de oro y restos humanos han sido recuperados de los restos del naufragio. Era un barco que llevaba  inmensas riquezas provenientes de Asia Menor. Pero para los investigadores, el verdadero tesoro son las piezas que faltan del mecanismo.

Si bien los investigadores no tienen idea de lo que puede ocurrir en entre los restos, cualquier información adicional que puede ayudar a explicar el dispositivo extraordinario del siglo I aC orígenes sería interesante por decir menos.

Referencia:

jueves, 25 de septiembre de 2014

AmayaOS nueva vida para viejas computadoras

AmayaOS es una distribución basada en UNIX capaz de ejecutarse de forma adecuada desde computadoras con Pentium I a 75 Mhz y 16 MB de RAM.

Ha sido desarrollada por el equipo de Amaya Team y esta siendo mantenido por la asociación educativa liGNUx, si esto no fuera poco ha sido publicada con licencia GNU GPL v3. La versión estable más reciente es la 0.06 que busca lograr la cantidad de 3,000 descargas antes de que sea publicada la próxima versión.

El sistema operativo en su última versión estable incorpora AmayaWindowManager y soporte multi idiomas (Español, Francés, Inglés y Gallego).

Descarga:
Tiene apenas un tamaño de 6 MB.

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AmayaOS

domingo, 14 de septiembre de 2014

Hacia una nueva interpretación del experimento de Milgram

La obediencia a la autoridad, aún con el fin de hacer daño a otra persona, no debe ser entendida como un deseo de hacer el mal sino sólo como el deseo de alcanzar el bien común, al menos eso dice una nueva interpretación del experimento de Milgram.

Forograma de "The Human Behavior Experiments" documental sobre el  experimento de Milgram. Créditos: Alex Gibney.

En 1961 el profesor Stanley Milgram realizó un experimento, que ha pasado a la posteridad, en esta prueba pidió a los participantes (estudiantes) que aplicarán corriente eléctrica en descargas cada vez más altas a sujetos que se habían prestado como voluntarios.

Aunque no lo sabían los estudiantes, ellos eran los sujetos de prueba y los voluntarios eran en realidad actores que simulaban dolor producto de las descargas eléctricas. Los resultados mostraban como dos terceras partes de los estudiantes llegaron a aplicar hasta un máximo de 450 voltios a los "voluntarios" pese a los gritos de dolor de estos.

El experimento desde entonces ha sido polémico, ya sea por la forma en que se realizó, la interpretación del mismo e inclusive por los niveles de angustia que generó en los que formaron parte de la prueba. Hay quien afirma que los resultados señalan como los seres humanos somos capaces de hacer daño a otro si no los ordenan, como si la obediencia fuera ciega inclusive cuando son ordenes injustas y que van orientadas a causar daño a otros.

No obstante un estudio reciente pone en entredicho esta interpretación; Alex Halam de la Universidad de Queensland y su equipo recogieron declaraciones de 659 de los 800 integrantes del experimento. Aunque pareciera discordante, la experiencia para la mayoría no es negativa, al contrario se alegran de haber participado. Lo anterior se debe a que estas personas no consideran haber causado un daño, puesto que Milgram los había convencido de forma convincente de que estaban haciendo una gran aportación a la ciencia. Lo autores de este nuevo estudio abordan los resultados desde un nuevo enfoque, no el de un opresión sino que como otras pruebas han mostrado los humanos no están motivados por el deseo de hacer un daño sino que creen que lo que hacen es bueno, noble y bien vale hacerlo.

Es posible entonces que haya un abismo entre la parte ética y la base téorica del experimento de Milgram. La nueva perspectiva muestra como una persona puede causar un daño a otra si el que se los pide lo justifica como una buena causa.

La nueva versión propone como el fin justifica los medios, aunque este tenga consecuencias negativas. Un enfoque que no parece ajeno a nuestros días.

Referencia:

domingo, 7 de septiembre de 2014

Dreadnoughtus schrani, el mayor dinosaurio que haya pisado la Tierra

La fascinación que despiertan en muchos de nosotros los dinosaurios se debe entre múltiples razones a su tamaño, muchos de ellos eran increíblemente enormes comparados con los seres vivos que habitan hoy en la Tierra.

Reconstrucción de Dreadnoughtus schrani. Créditos: Jennifer Hall.
El Bachiosaurio con su largo cuello a más de uno ha despertado su imaginación al recrear como era su vida cotidiana, ejemplos como este sobran y pocas cosas fascinan como conocer un nuevo dinosaurio.

Hace pocos días, el jueves siendo exacto, se ha dado a conocer el descubrimiento de Dreadnoughtus schrani, un dinosaurio que debió haber pesado al menos 65 toneladas y medir 26 metros de largo, fue un herbívoro del cretáceo, -periódo que abarcó desde hace 84 millones de años hasta hace 66 millones de años-. Habitó la Patagonia y su nombre hace referencia a un acorazado británico.

El descubrimiento de más de la mitad del esqueleto evita realizar afirmaciones entusiastas. Ken Lacovara de la Universidad de Dresel junto con su equipo encontraron partes del cráneo, vertebras y costillas, la mayor parte de los hombros junto con la extremidad anterior además de una gran parte de la pelvis y las extremidades posteriores. El informe publicado en Science Reports relata la importancia de su descubrimiento.

Tamaño y peso de Dreadnoughtus schrani comparado con otros seres vivos. Créditos: Universidad de Dresel.
La cantidad de material fósil descubierta es un precedente para los dinosaurios de cuello largo. Otros grandes dinosaurios por lo general se tienen pocos huesos. Y aunque se sepa que fueron de gran tamaño, la falta de restos fósiles dificulta estimar su longitud y peso algo que no ocurre con Dreadnoughtus schrani, se puede tener certeza de que pesaba seis veces más que un elefante y medía más que un autobús de dos pisos.

Pero sobre todo el descubrimiento de la mayor cantidad de restos fósiles de un dinosaurio de cuello largo permite que se pueda comenzar a estudiar sobre como era la vida de estos enormes animales que alguna vez caminaron sobre la Tierra.

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