viernes, 5 de diciembre de 2008

Tras las huellas de una supernova del Siglo XVI

Imagen multi-banda del remanente de la supernova de Tycho, compuesta a partir de imágenes tomadas con el telescopio de 3.5 m de Calar Alto y la cámara Omega 2000 (infrarrojo), el telescopio espacial Spitzer (infrarrojo) y el telescopio espacial Chandra (rayos X). Propiedad del observatorio de Calar Alto.

Como si de una maquina del tiempo se tratara, un grupo de astrónomos ha empleado ecos de luz para poder reconstruir un suceso que ocurrió en el siglo XVI: una explosión estelar que pudo observarse plenamente desde la Tierra.

El equipo internacional dirigido por Oliver Krause, del Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania, han utilizado los restos de la nube galáctica como si se tratara de un espejo, para así poder analizar la luz que paso por la Tierra hace más de 400 años. De este modo han podido determinar el tipo de cuerpo estelar que causó tal explosión.

En la investigación ha colaborado el Observatorio de Calar Alto, cuyos resultados han sido publicados en la revista Nature, en el número del 4 de diciembre de 2008.

Y es que en el año de 1572 en el firmamento apareció una nueva estrella a inicios de noviembre, este nuevo astro emitía más luz que cualquier estrella e incluso se podía observar durante el día. Tal fue la expectación que produjo que grupos de astrónomos de todo el mundo se dedicaron a su observación, destacando Tycho Brahe. Brahe demostró que el astro estaba a una distancia mayor a la de la Luna, una idea que contradecía el modelo aristotélico prevaleciente en esa época.

Las observaciones realizadas en el siglo XVI no pudieron determinar de que estrella se trataba y fue hasta el año de 1940, cuando se llego a la conclusión de que se trataba de una supernova. Fue así que se le llamo la supernova de Tycho.

Diferentes supernovas

Una supernova, es la explosión que ocurre en la fase final de estrellas con una gran masa. Existen distintos tipos de supernovas, unas relacionadas con el colapso de estrellas y otras resultado de la interacción entre cuerpos de un sistema estelar binario.

Usando ecos de luz

A pesar de que la supernova se pudo observar en 1572, un equipo internacional de investigación ha utilizado la técnica de ecos de luz para analizar los restos de luz que procede de lo ocurrido hace más de 436 años. Los fotones que provenían de la supernova pasaron por la Tierra y se propagaron en el espacio formando una esfera en expansión permanente. Cuando esa luz golpea una nube de polvo y gas situada a un lado de la supernova, algunos de esos fotones alcanzan el planeta con cierto retardo. Algo similar ocurre al arrojar una piedra a un estanque, al hundirse la piedra produce ondas que se propagan hacia afuera, sin embargo si se encuentran con un obstáculo, como puede ser una rama, producirían ondas nuevas que se alejan. Un espectador vería llegar primero las ondas que causo la piedra, pero al poco tiempo observaría también las causadas por el obstáculo.

El equipo de Krause ha usado la nube galáctica como si de un espejo se tratara, de modo que han podido volver a observar la luz que se contemplo en la Tierra en el siglo XVI, con los recursos del observatorio como Calar Alto o Subaru.

Lo que se sabe sobre la supernova

El análisis del espectro de eco de luz muestra la huella de los átomos presente en la explosión. Se detecto silicio, pero no hidrógeno, lo que confirma que se trataba de una estrella blanca la supernova de Tycho.

Recursos:

Ecos de luz de la supernova de Tycho Brahe: animación que muestra la evolución de los ecos de luz procedentes de la explosión de la supernova.

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