viernes, 9 de abril de 2010

Australopithecus sediba, el fósil de Malapa

Especímenes de Australopithecus sediba. Créditos: Science.

Hace unas semanas se dado a conocer la noticia de fósil, que se considera intermedio entre el Homo habilis y el Austrolopithecus. Conocido en un inicio con el nombre de fósil de Malapa, el Austrolopithecus sediba, (cuyo nombre significa "arroyo natural" en lengua sesotho). Su hallazgo ha sido presentado en la revista Science, aportando más información sobre el origen del género humano.

El Austrolopithecus sediba fue descubierto en agosto de 2008 en la cueva de Malapa, una cueva ubicada a 15 kilómetros del sistema de cuevas de Sterkfontein, cerca de Johannesburgo, Sudáfrica.

El hominido, del cual se han encontrado dos individuos casi completos, se trata de un varón joven y una mujer adulta. Sin embargo también se han encontrado dos individuos más, un niño y otra mujer adulta, los cuales no han sido presentados.

La mujer se identificó debido a la forma de su mandíbula  y de la cadera, mediante el análisis de la dentadura se calculó la edad, valuada entre los 20 y los 30 años, al momento de fallecimiento. El varón debía tener unos 12 años. Se tiene la hipótesis de que ambos especímenes pudieron haber sido conocidos, en incluso parientes, ya que la fecha de la muerte de ambos se diferencia en semanas e incluso horas de diferencia.

Sus brazos eran más largos que los de los seres humanos actuales, pero poseían un rostro más parecido al del ser humano que el Austrolpithecus. Su estatura era de un metro veinte centimetros de altura, la mujer debió haber pesado 33 kilos, en tanto el hombre unos 27 años. El cerebro del joven tenìa entre 420 y 450 centímetros cúbicos (en comparación con los 1200-1600 centímetros cúbicos de un adulto).

De acuerdo a su descubridor Lee Burges, de la Universidad de Witwatersrand, los restos encontrados tenían una mezcla de características tanto de Australopithecus, otras más simiescas y unas del género humano. Su cerebro, por ejemplo "parece estar más avanzado que el de los Austrolopithecus", comenta Berger. Posee características que "se pueden atribuir a los primeros miembros del género humano".

Su rostro también se emparenta con el del género Homo, tiene dientes pequeños y una nariz proyectada. Al mismo tiempo tiene brazos largos, como los de los actuales orangutanes, un rasgo que poseen otros Austrolopihtecus.

Sus dedos muestran evidencia de una vida arbórea, están curvados, una de las adaptaciones que le permitieron trepar. Sin embargo son a la vez cortos, como en los humanos.

Sus piernas son largas, sus tobillos están en estado intermedio entre los primeros homínidos y los humanos actuales. Su cadera y pelvis se acerca a la estructura que tiene el Homo erectus, de acuerdo a Berger y colegas. Lo cual parece indicar que el A. sediba pudo haber caminado de forma erecta y con zancadas, una forma más eficiente para poder caminar y correr.

Es también importante notar que no hay un dimorfismo avanzado, tanto macho y hembra son similares en tamaño y su forma física es idéntica, un rasgo de los Homo y que lo aleja de los Austrolopithecus. Esto de acuerdo al estudio, podría indicar que poseían un comportamiento social, en el cual no necesariamente un macho dominara un harem, además de ser más cooperativos los machos, en lugar de luchar por las hembras.

La datación indica que los resto proceden de hace 2 millones, para ello se ha usado un método radiométricos conocido como Uranio-Plomo que arrojo fechas entre los 2,024 a 2,026.millones de años. Otra evidencia sugiere que el estrato de los fósiles tendrían una antigüedad entre los 1,95 y los 1,78 millones de años.

¿Homo o Austrolopithecus?


Las características que posee lo ubican en el rango intermedio entre los Autralopithecus y los primeros seres humanos, coincidiendo inclusive la época en la que habitaron, ya que los fósiles más antiguos del Homo habilis, primeros del género humano, tienen una edad de 2,3 millones de años. Lo cual indicaría que el Austrolopithecus sediba es un ancestro inmediato del género humano.

Su hallazgo podría resolver una controversia surgida en paleoantropología sobre el origen del género Homo. Puesto que algunos los situaban su origen en Asia por el fósil Homo georgicus, que tiene una edad de 1,8 millones de años y fue descubierto en el Cáusaco.No obstante el sediba llevaría nuevamente el origen del ser humano a Ádrica, específicamente a Sudáfrica.

De acuerdo a sus descubridores, podría ser descendiente del Autrolopithecus Africanus, quien vivió de hace 2 a 3 millones de años y el ancestro más directo y reciente del género humano.

También es importante aclarar que no es un eslabón perdido. Una idea en desuso y que que sólo tuvo cabida cuando Darwin publicó su obra. La evolución no es una cadena, en al cual cada especie es un eslabón. Es en cambio más práctico concebirla como un árbol, donde cada especie es una rama.

Ambiente en el que habitó

De acuerdo a la evidencia obtenido por medio del fósil y la cueva en la cual se descubrió, vivió en ambiente similar al que hoy existe en la zona: planicies con valles boscosos.

De acuerdo a las hipótesis, ambos especímenes pudieron haber fallecido al caer en la cueva, donde antes había una entrada vertical, la cual fue inundada ya que se encontraron sedimentos. Eso último ayudo a fosilizar a los Austrolopithecus y evitar desaparecieran por completo.

Junto a los especímenes se hallaron restos fósiles de 25 especies animales, entre ellas hienas, perros salvajes, tigres dientes de sable, gatos salvajes, caballos, antílopes y conejos, etc.

Los fósiles están preservados en una sustancia parecida al concreto, que dificulta su estudio a los paleontólogos.

Referencia 

Berger LR, de Ruiter DJ, Churchill SE, Schmid P, Carlson KJ, Dirks PHGM, Kibii JM (2010). «Australopithecus sediba: A New Species of Homo-Like Australopith from South Africa». Science 328: pp. 195-204

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