sábado, 14 de marzo de 2015

Sobre los orígenes de la conciencia

Tenemos consciencia de dónde estamos o qué es lo que estamos realizando. Pero ¿de dónde viene la capacidad de percibirse uno mismo y el mundo que nos rodea? Es un dilema ante el cual se han enfrentado científicos, filósofos y psicólogos por igual, lo que ha llevado al desarrollo de un notable número de hipótesis que tratan de explicar el origen de la conciencia. De esta forma el resultado varía abarcando desde cambios específicos en la conectividad cerebral, o como un producto de una amplia red de la actividad en el cerebro.

Créditos: Flickr/ Bro. Jeffrey Pioquinto, SJ.

Aunque es muy difícil responder a estas preguntas, científicos creen que podrían estar un paso más cerca de comprender cómo nuestro cerebro nos hace conscientes con el descubrimiento de los cambios globales en la conectividad de diferentes áreas durante procesos de sensibilización. De acuerdo a investigadores, esto desafía la idea de que la conciencia es el resultado de cambios regionales en la actividad neuronal. El estudio ha sido publicado en Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.

En términos generales, teorías biológicas de la conciencia se colocan en dos grandes grupos: los que postulan la percepción consciente apoyados por cambios específicos de actividad en regiones cerebrales específicas, y los que sugieren como resultados de concientización mediante cambios en la señalización neuronal a través del cerebro. Éstos se refieren a teorías como focal y global, respectivamente.

Para el estudio actual, científicos de la Universidad de Vanderbilt se dispusieron a recoger datos que se espera pueda prestar apoyo a una u otra teoría. Para ello, los investigadores diseñaron experimentos que les permitan caracterizar cómo la conectividad entre las diferentes regiones del cerebro se relaciona con la conciencia. Esto requiere el uso de una rama de las matemáticas conocida como teoría de grafos, que analiza cómo las diferentes cosas dentro de una red están conectados entre sí.

Para su estudio, los investigadores examinaron cerebros de 24 voluntarios usando imágenes de resonancia magnética (fMRI), una técnica que se utiliza para medir la actividad cerebral al detectar cambios en la oxigenación de la sangre. Durante la exploración, se les pidió a los participantes a mirar hacia fuera de un disco que aparecía brevemente en una pantalla. Se pidió a los participantes si veían la imagen o no, y el grado de confianza que tenían. Por lo tanto, aquellos que con seguridad vieron el disco se catalogaron como "conscientes", mientras que los demás fueron colocados en otra categoría. Entonces, los científicos compararon los resultados de cada grupo para buscar diferencias en la actividad cerebral. Específicamente, estaban viendo cómo las diferentes áreas se comunican durante la conciencia.

Por el momento parece tener más evidencia la teoría global de la conciencia, puesto que los investigadores no encontraron que una área o red en particular participaba en la conciencia. En su lugar, vieron a un amplio aumento de la conectividad funcional entre las redes neuronales. Esto sugiere que la conciencia no es atribuible a una actividad específica dentro de las regiones del cerebro, sino más bien a la propagación de la actividad neural en una amplia extensión del cerebro.

Referencia:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...