domingo, 30 de abril de 2017

Hace casi 2,000 años los seres humanos observamos por primera vez una supernova la cual fue documentada por astrónomos chinos antiguos.

Años más tarde científicos han propuesto varias explicaciones para la supernova remanente RCW 86, la supernova fue provocada por la explosión de un sistema de estrellas binarias que inundo a su compañero estelar con elementos pesados, incluyendo el calcio.

En un estudio previo, el investigador Vasilii Gvaramadze de la Universidad Estatal de Moscú en Rusia había planteado la hipótesis de que el aspecto en forma de pera de RCW 86 podría ser debido a una explosión de una supernova cercana.

Supernova remanente RCW 86. Créditos: NASA/CXC/SAO & ESA; Infrared: NASA/JPL-Caltech/B. Williams (NCSU)

Empleando datos del Observatorio de Rayos X Chandra se detecto una estrella de neutrones candidata, llamada [GV2003] N, que se pensaba que fue la estrella de neutrones que quedó después de la supernova que produjo RCW 86.

Las supernovas pueden formarse cuando una estrella se queda sin su combustible nuclear hacia el final de su vida - como esto sucede, la estrella comienza a consumir su propio núcleo, dando lugar a una enorme explosión cuando el núcleo colisiona y dando origen a un agujero negro supermasivo o una estrella de neutrones.

En este caso, se considero que la supernova produjo la estrella de neutrones [GV2003] N, pero sólo había un problema: las estrellas de neutrones se supone que son muy oscuras, pero las lecturas tomadas en 2010 mostraron que la estrella en la posición de [GV2003] N era de hecho muy brillante.

Las observaciones introdujeron otra incógnita, mientras que la luz iluminada por la estrella indicaba que era una estrella tipo G como nuestro Sol, también parecía producir demasiados rayos X para ser de tipo G.

Esto podía significar que la supernova podría haber sido una etapa dramática en la evolución de este sistema binario, en el que una de las estrellas explotó en un evento de supernova, contaminando a su compañera con una serie de elementos pesados ​​y dejando su atmósfera seis veces más calcio.

Para verificar su hipótesis, el equipo verificó los datos de observación tomados con el Very Large Telescope de ESO en Chile. Las mediciones confirmadas de [GV2003] N mostraban un sistema binario, con las dos estrellas orbitando una sobre otras una vez al mes.

Los investigadores reconocen que todavía hay mucho que no sabemos acerca de este sistema estelar, pero nos da una gran oportunidad para averiguar más sobre estas raras supernovas ricas en calcio.

Con ese fin, Gvaramadze y su equipo tienen la intención de continuar estudiando [GV2003] N, para ver qué más podemos aprender al respecto, incluyendo información sobre sus parámetros orbitales, masa inicial y final, abundancia de elementos adicionales en la atmósfera para entender la naturaleza de las supernovas ricas en calcio.

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